Cómo motivar a un jugador

21 Oct

Bobby-KnightAhora que se repite insistentemente que lo más importante para la dirección de un equipo desde el banquillo es lo que algunos dicen “la psicología”, poniendo muchas veces por delante de la ética, la justicia y los principios, el quedar bien, caer simpático o el hacer amigos, probablemente caiga en lo políticamente incorrecto pero os transcribo un artículo (no cito la fuente porque la desconozco) sobre Bobby Knight que decía lo siguiente:

*** A pesar de su arrogancia y vulgaridad, Knight era un fenómeno a los 46 años. Un libro sobre él escrito por John Feinstein, un cronista del Washington Post, comenzó con una tirada de 20.000 ejemplares y llegó a alcanzar más de 420.000 (cuando se escribió el artículo), un total inconcebible  aún en Norteamérica para un libro de deportes. Titulado <<Temporada sobre el precipicio>>, detalla la campaña de 1985-86 y pinta a Knigt como un demente que rebaja a sus jugadores sin pena.

“Puedes hablar todo lo que quieras sobre cómo motivar a la gente”, dice Knight, “pero la mejor manera es dejar al jugador en el banquillo. El culo se sienta sobre el banquillo. El banquillo se queda con el culo. El culo manda una señal al cerebro. El cerebro manda una señal al cuerpo. El cuerpo levanta al culo del banquillo”. ***

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Jugar como niñas

13 Oct

El otro día, presenciando un partido de baloncesto de la liga federada infantil masculina, es decir, de niños de 12 años, escuché como un padre gritaba desesperado desde la grada a los jugadores del equipo que en ese momento estaba siendo arrollado por el contrario: “¡¡¡ Parecéis niñas jugando!!!”.

Lucha¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI todavía tengamos que soportar a individuos soltando estupideces de semejante calibre por su boca?

No seré yo quien intente buscar igualdad entre  el baloncesto masculino y el femenino, Al contrario, siempre pensé y ahora que entreno a niños muy pequeños, más, que existen muchas diferencias, tantas como las que la naturaleza nos ha dado y por eso puedo decir que jugar como niñas significa anteponer la inteligencia y la técnica a la fuerza física, jugar como niñas significa orden y disciplina, jugar como niñas significa constancia y esfuerzo, jugar como niñas significa, sobre todo, jugar al baloncesto igual que juegan los niños, con las aptitudes que cada uno tiene, sin que por ser una niña se presuponga que éstas serán inferiores a las de ellos.

Ah! y recordarle a este señor y a todos los que todavía piensan como él, que seguro que los hay, que el baloncesto español consiguió su primera medalla de oro en Europa, en el año 1993, con su Selección Femenina y tendría que haber visto ¡cómo jugaban las niñas!

El balón de Alfonso

20 Sep

Foto-Alfonso-BalonAlfonso tiene un balón que le regalaron sus padres hace más de un año, con el que día tras día juega en el patio del colegio. Al principio tiraba solo a canasta. Después un par de amigos de su clase se acercaron a tirar con él, días más tarde montaron un 3×3  y así comenzó el “baloncesto de patio” que los alumnos y alumnas de 3º de primaria del colegio Escolapios de Pozuelo organizan todos los días antes de entrar en clase. Pablo, Álvaro, Cristina, Lucía, Javi, Rodrigo, Adriana, Candela, Jaime, Jesús y hasta casi 18 niños y niñas se presentan puntuales a las 8:4o para jugar en el patio del cole, sin apenas normas, pero siempre con respeto a los compañeros.

El balón de Alfonso, ahora el balón de todos,  cada día está más gastado, pero desde ayer tiene un valor añadido. Lleva plasmada la firma de dos de los más grandes bases del baloncesto español: Juan Antonio Corbalán y Nacho Azofra,  jugadores del Real Madrid,  del Estudiantes y de la Selección Española, que fueron en sus inicios, tal y como ellos mismos cuentan con orgullo, “carne de patio” en sus colegios San Viator y Ramiro de Maeztu.

Y hoy mismo ya se ha notado algo especial. Han ganado a los mayores de 4º sin piedad. Y éstos se lamentaban cuando ha tocado la campana:

¡Claro! Jugaban con SU BALÓN

Mi primer partido

7 Jun

Foto TetéUno de mis mejores recuerdos es el día en que jugué mi primer partido de minibasket  y la víspera.

¡Mi primer partido! Pensaba mientras repasaba una y otra vez la bolsa.

A ver… unos calcetines, las zapatillas, la camiseta de rayas, los pantalones cortos y el chándal. Sí, está todo. Después corría a lo largo del pasillo gritando: uno dos y canasta, uno dos y canasta, pretendiendo tocar con mis pequeñas manos el techo.

Los primeros rayos de luz entraban por las rendijas de la persiana de mi habitación, aunque yo estaba despierta hacía rato. Mi mirada recorría el cuarto deteniéndose, unas veces en la interminable colección de figuritas que mi hermana sabiamente guardaba en lo más alto de la vitrina, otras en las sillas rebosantes de muñecas, unas grandes, otras chicas, otras pelonas, pero todas sonrientes que parecían querer decirme: ¡Por fin ha llegado el gran día!

Agucé el oído. Sí, no cabía duda, el golpe seco de una puerta, el sonido tenue de una radio y el crujir de la madera me advirtieron de la llegada de mi madre.

-Buenos días- decía abriendo la persiana. Son las nueve.

Saltaba de la cama rápidamente. En la cocina, sentada en un taburete  de madera, saboreaba un gran tazón de leche con madalenas,

Los cinco últimos minutos de espera eran un constante ir y venir del hall al cuarto donde mi madre hacía las camas, y de éste a la escalera, esperando oír los tres timbrazos convenidos.

¡Ring! ¡Ring! ¡Ring! Por fin, pensaba y gritaba:

-Adiós mamá, me voy.

Mi madre salía del cuarto y dándome un sonoro beso en la mejilla y colocándome bien el cuello de la camisa me decía:

-Que lo pases bien, y no vengas tarde a comer ¿eh?

-No, adiós

-Adiós

Mi madre cerró la puerta y como una flecha bajé las escaleras saltando unas veces de dos en dos los peldaños, otras de tres en tres y otras deslizándome por la barandilla.

Sentadas en el banquillo, bien peinadas y uniformadas, escuchábamos atentas al entrenador. Bueno, atentas, atentas…no mucho. Unas se arreglaban las coletas, otras miraban cómo hacía el otro equipo la rueda, otras se reían tapándose discretamente la boca  y otras mirábamos absortas cómo volaba entrecortadamente una blanca mariposa.

Por fin comenzó el partido. Todos los consejos, las órdenes y los nervios se olvidaron. Las defensas eran férreas, uno a uno en medio campo. En ataque las canastas eran escasas, pero eso sí, muy aplaudidas.

El descanso era un continuo ir y venir agarradas  al entrenador diciendo:

-Anda, sácame a mí.

-No, no, a mí.

-No, si tú has salido ahora.

-Jo, pero quiero meter una canasta.

-Anda, por favor, a mí.

Una cosa era cierta; tras el partido, todas habíamos jugado, unas más, otras menos, pero todas salíamos contentas, porque ganáramos o perdiéramos, sabíamos que un estupendo helado nos esperaba en una heladería muy cerca del colegio Divina Pastora. El mejor regalo por un gran esfuerzo.

Esta mezcla de miedo, nerviosismo, ansia, alegría y angustia lo volví a sentir cuando, sentada en una silla del hall, esperaba que me recogieran para ir a jugar la final de la Liga de Primera División contra uno de los mejores equipos del momento, el Comansi. Habían pasado casi diez años y qué pena: ¡Ya no habría helado!

Teté Ruiz Paz, base del colegio Estudio, del Canoe y de la Selección Española. Los que disfrutamos con su juego, sabemos que fue  la mejor base europea de su generación. Si su rodilla se lo hubiera permitido sería, sin duda, el referente del baloncesto femenino español.

GRANDES del pasado presente y futuro

31 Dic

seleccion-grupoEn este último día del año 2013, un grandísimo año que se recordará porque el baloncesto femenino hizo historia al ganar todas las competiciones  internacionales en las que participó, me gustaría hacer un pequeño homenaje a todas las jugadoras que con su aportación desde hace más de 50 años ha escrito una  GRAN historia,  la HISTORIA DEL BALONCESTO FEMENINO. Pasado, presente y futuro, una serie  infinita, que se irá repitiendo a lo largo de los siglos y que este año que ha pasado terminado en 3 hemos recordado por ser esta terminación, una terminación mágica en esta GRAN  historia.

GRANDES fueron las mujeres que en el 63 jugaron el primer partido internacional femenino con la Selección Española. Algo muy meritorio si nos trasladamos a la época que les tocó vivir, donde las cosas para las mujeres no eran tan fáciles como ahora. El pasado 5 de junio, el baloncesto español, les rindió un merecido homenaje. Os dejo este vídeo con alguna de sus declaraciones para que entendáis como fueron los inicios.

Ellas fueron las primeras, pero detrás vinieron cientos de GRANDES jugadoras que siguieron construyendo la historia con sus éxitos y fracasos pero siempre con esfuerzo y dedicación. Esta fue la época de las Gómez de Frutos, Coro Domínguez, Antonia Gimeno, Pepa Calvet, Neus Bertrán, María Planas, Rosa Castillo, Ana Junyer, Roser Llop, Marisol Paíno, Elena Moreno, Ángeles Araujo, Cecilia García, Sole Granados, Rocío Jiménez, Teté Ruiz Paz,  que representan a muchas otras jugadoras que sería imposible nombrar, a las que admiro y con las que tuve el honor de compartir muchas horas de baloncesto como compañeras de equipo o selección o como contrincantes, pero de las que aprendí a disfrutar del baloncesto.

Si GRANDE fue la conquista de la “primera medalla de oro del baloncesto español” conseguida por el baloncesto femenino en el año 93, más GRANDE fue vivirlo en primera persona. No tengo ni más ni menos mérito que todas mis antecesoras, pero lo que sí tuve fue la suerte de estar en el sitio justo en el momento justo y vivir esta etapa mágica con personas del nivel de Carolina Mújica, Loli Sánchez, Wonny Geuer, Betty Cebrián, Pilar Valero, Ana Belén Álvaro, Laura Grande … a las que me une, además de los éxitos de aquella época, una GRAN amistad que cuido con mimo y que tiene mucho más valor que nuestro más preciado trofeo.  En este pedacito de la historia que a mí me tocó vivir, no quiero dejar de nombrar a todos los entrenadores que se encargaron de mi formación deportiva, pero también personal y que creo que son los grandes olvidados en los éxitos y los primeros recordados en los fracasos. Coro, Manolo, Chema, Mariano, Lombi, Rafa, Antonia y muchos otros de los que siempre aprendí algo y a los que agradezco que me hayan hecho mejor persona.

Hasta aquí, el pasado, que podéis ver resumido en un gran reportaje de Elena Jiménez, que se emitió en el programa de  Teledeporte “Conexión Vintage”(>) 

IMG-20131217-WA000El presente está representado por los GRANDES éxitos del baloncesto femenino español, que durante las dos últimas décadas se ha situado entre los mejores del mundo y  que este verano de 2013 ha conseguido algo imposible para cualquier otra selección continental: subir a lo más alto del podio en todas las competiciones disputadas. El referente de toda esta época, desde el 93 hasta 2013 tienen un nombre propio, Amaya Valdemoro, que hace unos días anunciaba su retirada, dejando tras de sí un palmarés impresionante que difícilmente podrá igualar ninguna jugadora (ver vídeo del acto). La GRANDÍSIMA HISTORIA de Amaya hace aún más GRANDE nuestro deporte.  Junto a ella, Elisa Aguilar, Laia Palau, Isa Sánchez, Marta Fernández dan paso a una nueva generación de talentos encabezada por Alba Torrens, elegida mejor jugadora europea del año, que sin duda seguirá llenando páginas de “nuestra” historia que comenzó hace ya 60 años.

Foto 19-07-13 11 36 52El futuro, lo más importanteson las niñas que ahora empiezan. Es a ellas a las que debemos transmitir todos los valores que aprendimos del pasado cuando fuimos presente para que la GRAN HISTORIA DEL BALONCESTO FEMENINO ESPAÑOL continúe sin cortes ni fisuras.

FELIZ FIN DE AÑO 2013

Coach Carter

22 Mar

Coach_Carter_Entrenador_Carter-171649979-largeOtro de los títulos que no debéis perderos. Basada en la vida real del controvertido entrenador de baloncesto Ken Carter, entrenador en el Instituto Richmond de California quien, a pesar de que su equipo llevaba catorce victorias consecutivas, decidió que los jugadores no disputarían los dos partidos siguientes debido a su bajo nivel académico. Protagonizada por Samuel L. Jackson, traslada a la cancha los valores que tanto nos gustan el La Academia.

Trailer de la película

El hermano de Willy

26 Feb

Con-Willy-y-JuanchoEl sábado por la tarde el plan era ir al baloncesto. Algunos de los alumnos de la Academia, se acercaron al Valle de las Cañas, para ver a los mejores jugadores de la categoría EBA.

El partido, Real Madrid-Canoe. Primero contra segundo, dos de los mejores clubes de Madrid y un jugador muy especial: Willy Hernangómez,  del que ya todos hablan como el futuro del baloncesto español.  Con sus 2 metros y 10 centímetros hace cosas increíbles al alcance de muy pocos jugadores de su altura.

Al finalizar el partido, los niños de la Academia se acercaron a pedir autógrafos a los jugadores y se hicieron una foto muy especial con Juancho y su hermano.

Y os preguntaréis,  ¿quién es Juancho? Pues Juancho es el hermano de Willy, y no es tan famoso como él, pero cualquiera que conozca su historia sabrá que es un ejemplo para todos los que ahora empezáis a jugar al baloncesto y por eso mi crónica de hoy va para él.

Hace casi 2 años se lesionó la rodilla, un mes antes de ir convocado con la Selección Española para jugar el Mundial. Sólo alguien que ha pasado por ello, sabe lo que eso significa. El dolor de la lesión, la confirmación de que hay que pasar por el quirófano, los días de espera antes de la operación,  el hielo, el gimnasio, el fisio, otra vez el hielo, la recaída, otra operación, vuelta a empezar …

¡Cómo pueden cambiar las cosas de un día para otro!

La vida no siempre viene según lo previsto. Pasa más veces de lo que pensamos. Y ¿entonces qué?

Pues entonces es cuando hay que hacerse un “Juancho” y saltar el obstáculo con esfuerzo diario y disciplina, sabiendo que cualquier paso atrás nos servirá para tomar impulso y con la certeza de que cada día el final del túnel está más cerca.

Y aunque no lo parezca, es bastante fácil. Lo difícil es hacerlo como Juancho, con una sonrisa.

Por cierto que el hermano de Willy ya está recuperado. Juega en el junior A del Estudiantes y otro sábado iremos a verle para que nos firme un autógrafo.